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¿Qué notebook comprar? Guía simple según tu uso

La mejor notebook no es la más cara ni la que más números tiene: es la que resuelve lo que vas a hacer todos los días. Pagar por potencia que no vas a usar es plata tirada.

En resumen

Si tenés poco tiempo, con esto alcanza.

  • Para trabajo de oficina y estudio: 8 GB de RAM y SSD alcanzan.
  • Para programar o tener muchas cosas abiertas: 16 GB de RAM.
  • Para juegos o edición de video: hace falta placa de video dedicada.
  • Si la llevás todos los días, mirá el peso y la batería antes que la potencia.

Primero: ¿para qué la vas a usar?

Si la vas a usar para…
Navegar, videollamadas, Word, Excel, series→Procesador de gama media, 8 GB de RAM y SSD
Estudiar todos los días (y llevarla)→Lo de arriba, más liviana y con buena batería
Programar, diseñar o abrir muchas cosas a la vez→16 GB de RAM y un procesador de buena gama
Jugar o editar video→Placa de video dedicada y 16 GB de RAM
Ejemplo: Sofía, contadora

Qué necesita: Trabaja con Excel, mail y Zoom todo el día, con 20 pestañas abiertas.

Le conviene: 8 GB de RAM es el piso; 16 GB le va a dar margen sin trabarse. SSD sí o sí. Placa de video no la necesita.

Ejemplo: Tomás, 17 años

Qué necesita: Juega a los juegos de moda y quiere que la notebook le dure varios años.

Le conviene: Una notebook con placa de video dedicada. Sin ella, los juegos exigentes van a ir mal aunque tenga buen procesador.

Las tres cosas que más se sienten

  1. 1SSD: la notebook prende en segundos y los programas abren al instante. Es la mejora que más se nota.
  2. 2RAM: decide cuántas cosas podés tener abiertas sin que se trabe. 8 GB es el mínimo razonable hoy; 4 GB se queda corto rápido.
  3. 3Procesador: importa, pero dentro de una misma gama las diferencias entre modelos cercanos casi no se sienten en el uso diario.

Qué se puede mejorar después y qué no

En muchas notebooks se puede agrandar la RAM y el almacenamiento más adelante; el procesador y la placa de video casi nunca. Por eso, si el presupuesto aprieta, no ahorres en el procesador: es lo que no vas a poder cambiar.

¿Querés que lo resolvamos por vos?

Contale al asesor para qué lo vas a usar y cuánto querés gastar. Te recomendamos las mejores opciones, en palabras simples.

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